domingo, 20 de mayo de 2007

¿Qué es el Proyecto Villablog?

“Hablar de un pasado tan remoto como es el de las civilizaciones babilónica y asiria sería absolutamente imposible si no tuviéramos escritos u otros restos de aquellos tiempos que nos suministraran aquella información. Por suerte, han llegado hasta nuestros días numerosas inscripciones y monumentos en que basar nuestras afirmaciones. Los monumentos nos permiten conocer el arte y, en cierto modo, el alma de aquellos pueblos. Las inscripciones nos suministran los datos concretos para tejer la historia de una de las primeras civilizaciones que ha existido en el mundo.”

El mensaje de éste párrafo extraído de la “Historia del mundo” de Salvat es claro: el salto cualitativo y cuantitativo de nuestros conocimientos sobre los hechos acontecidos en tierras de la antigua Mesopotamia respecto a otras regiones, durante la misma época o en tiempos anteriores, se debe a la escritura.
Con el paso del tiempo, la tecnología, y con ella las técnicas de documentación han ido evolucionando desde los jeroglíficos o la escritura cuneiforme hasta los actuales sistemas de video y audio, o los archivos informáticos. A la par de este desarrollo hemos ido acumulando una información cada vez más amplia, precisa y detallada del pasado, de manera que, de cada generación podemos conservar un mayor número de datos, lo que nos permite realizar recreaciones de su historia, su realidad y sus modos de vida con notable perfección.

El proyecto “Villablog” pretende ser una muestra de hasta donde, con la actual tecnología informática, se puede llegar a documentar una realidad socio-cultural determinada.

“Villablog” es una hipotética localidad en la que todos sus habitantes tienen un cuaderno de bitácora o blog donde diariamente realizan anotaciones, informando tanto de sus experiencias personales como de las actividades sociales, económicas o culturales en las que participan. Con este sistema, cualquier persona puede acceder y conocer, a través de Internet, la realidad vivencial de todo un pueblo.
Con el conjunto de cuadernos de bitácoras de sus habitantes podría construirse la web de “Villablog”, donde el internauta, realizando la consulta de una serie de entradas determinadas puede llegar a realizar la reconstrucción de aquellos hechos que más satisfaga a los intereses de su búsqueda.
El conjunto de informes de los ciudadanos de Villablog puede servir a modo de un gran registro coral, el cual podría llegar a alcanzar un nivel de calidad informativa mucho mayor que el de uno o unos pocos anotadores trabajando a modo de observadores externos.

En principio, el proyecto supone la creación premeditada del pueblo para su realización; el número de habitantes debería ser modesto, al igual que la duración del experimento. Respecto a la creación del pueblo, existe multitud de pueblos abandonados en España cuyos municipios no solo permiten los proyectos de rehabilitación, sino que los incentiva, dado el grado de abandono y deterioro que estos han sufrido por el éxodo rural. Sobre la financiación, cabría esperar la posibilidad de realizar un contrato con alguna empresa privada para que costease los gastos a cambio de publicidad, o de que éstos corrieran a cargo de alguna Universidad, o de subvenciones de las Administraciones Públicas (esto último, lo sé, es lo más utópico de todo). En cuanto a los habitantes, habría de contar con la colaboración de todos aquellos bloguer@s que se ofrecieran voluntarios.

Los registros de los habitantes de “Villablog” deberían llevar un orden, cumplir una serie de normas pactadas para el buen funcionamiento del proyecto. En principio, el registro debería ser diario; se trata de que en todo el archivo general del pueblo no existan lagunas de información innecesarias, de forma que quien quiera consultarlo pueda reconstruir una línea de acontecimientos con continuidad. Las experiencias personales que se puedan narrar en los cuadernos serían voluntarias, y, por supuesto, los habitantes ejercerían libremente su derecho a salvaguardar su intimidad, escogiendo aquello que crean que deben compartir o no con los interesados.
El valor de las experiencias personales que puedan contar los habitantes de “Villablog” reside en la visión que de una determinada persona se obtiene de los acontecimientos, de su desarrollo y evolución dentro del pueblo y de la relación que mantiene con los demás habitantes, lo que, en conjunto con la visión de los demás habitantes, puede hacer más rico y sugerente la información aportada. Sería interesante, por otra parte que se realizara un registro económico de la actividad productiva y comercial del pueblo, es decir, que cada habitante se encargara de documentar las cuentas que realice. Así, por ejemplo, un panadero podría registrar en su cuaderno de bitácora la cantidad de producción diaria, de venta, de excedentes, las ganancias y beneficios, gastos, además de una cuenta de la materia producida o gastada: número de panes, ingredientes…

Todo esto es un simple esbozo de un proyecto posible solo a partir del interés y del esfuerzo de muchas personas. Mi objetivo con este post es compartir mis ideas y expresarlas en la red, a la espera de que quizás alguien las encuentre y las considere como un diseño que vale la pena realizar. Si la idea no germina, pues no pasa nada. La red es un gran bullicio de ideas, de preguntas y respuestas, donde muchas de ellas se quedan en el aire. Hay que contar con eso.

Por último, me gustaría puntualizar que, a pesar de mi optimismo en este experimento, y de mi confianza en el bien y el avance que puede llegar a aportarnos la tecnología, nunca está de más recomendar la prudencia y la sensatez en su manejo. La creación de un registro virtual de la vida en un poblado no significa la creación de una realidad virtual que sustituya la vida terrena. Nunca aquella debe sustituir a ésta. Además, la capacidad de la tecnología para registrar y reflejar la vida humana debe tener siempre su límite en la intimidad personal; no podemos olvidar que tanta importancia tiene el poder conservar el recuerdo de los hechos pasados para compartirlos con las generaciones futuras, como el poder, muchas veces, guardar ciertos secretos para nosotros mismos, sin necesidad de compartirlos con nadie.

Kurt.